- ¿Condón yo? ¡Jamás! - ¿Y qué tal si es un condón de origami, un gel o un microchip?


De izquierda a derecha: Condón hecho con hule, condón de origami, condón hecho con tripas de animal, pesaria (bloque que se inserta en la vagina como un anticonceptivo), condón de tela. Desde que nos iniciamos en las actividades relacionadas con de dónde vienen los bebés (y transmisoras de ciertas enfermedades) comenzamos a preocuparnos por su control. Desde antes de Cristo los egipcios usaban fundas de tela como preservativos. Tripas de animales, hule o caucho, hule suspendido en agua o latex, son materiales que han sido utilizados en la evolución del condón. En la actualidad muchas personas no están contentas con su uso, lo consideran incómodo y además puede llegar a opacar la intimidad de una relación sexual, al punto de convertirse en un intruso, un “tú y yo… y el condón”. No es casualidad que el año pasado el par de millonarios Bill y Melinda Gates introdujeron en la lista de retos de salud global el desarrollo de una nueva generación de condones. La fundación que lleva el nombre de Bill y Melinda dona cada año una jugosa suma de dinero a la mejor propuesta para enfrentar los retos establecidos. La propuesta ganadora en el reto en cuestión fue el condón de origami (Origami condoms company). Se espera que ingrese en el mercado en el 2.015. Como puede notarse fácilmente en el video al final de este texto, el condón de origami se adapta a momentos de cohete, reposo, alineamiento y formación del miembro viril. No olvidemos que es en muchos casos la mujer quien lleva las riendas del control de natalidad a través del uso de pastillas anticonceptivas. Más allá de la larga discusión sobre sus efectos secundarios, las hormonas en el ambiente afectan la vida de los peces. Por lo tanto, las pastillas alteran al cuerpo de quien las usa y también al ecosistema. Vale acotar que el condón femenino también está en progreso. Distintas empresas trabajan en ello y de hecho también existe una versión del condón de origami femenino. Entre los varios proyectos que intentan constituir la nueva generación de condones, nombraremos dos: un gel para hombres y un microchip para mujeres. El gel llamado Vasalgel (Parsemus Foundation) se inyecta y funciona como la vasectomía, solo que es reversible, es decir, otra inyección elimina su efecto. El vasalgel bloquea los conductos en los cuales nadan los esperamotozoides, de tal forma que en momentos de intensa emoción los espermatozoides se dispararán y bailarán adentro del conducto, sin arribar a cuerpos ajenos. El microchip (Microchips company) para mujeres se implanta debajo de la piel y la idea es que esté cargado con ciertas sustancias, las cuales impiden el embarazo y pueden ser expulsadas vía inalámbrica. Quizá la idea del microchip sea interesante para abuelitos cuyo corazón de vez en cuando no funciona bien, porque reduce las costosas operaciones de corte y costura corporal cada vez que algo anda mal; pero en mi opinión, jamás consideraría utilizar un microchip para controlar el embarazo.


Ninguno de estos proyectos está aún en el mercado y nos quedará esperar que los jóvenes del futuro escuchen la canción venezolana ská-pate conmigo sin querer olvidarse del preservativo.